Residencia por matrimonio



El matrimonio con un ciudadano de Estados Unidos (EE.UU.) es conocido muchas veces como la "vía rápida" a la residencia permanente. No hay restricciones de cuota sobre el número de personas que pueden obtener tarjetas de residencia en EE.UU. a través del matrimonio con ciudadanos estadounidenses.

Por tal motivo, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) es siempre un poco escéptico acerca de la buena fe del matrimonio cuando una persona extranjera contrae matrimonio con un ciudadano estadounidense y de inmediato aplica para obtener la residencia, especialmente si la persona recién acaba de llegar a EE.UU. o estuvo recientemente involucrada en trámites de deportación.

Para obtener la residencia de tu esposo o esposa, el matrimonio debe ser de buena fe. Esto es mucho más fácil de probar si hay una recepción de boda donde los padres del cónyuge ciudadano de EE.UU. y sus familiares están presentes, si la pareja tiene bienes comunes y archivos de declaraciones conjuntas de impuestos y sobre todo si la pareja tiene un hijo en común.

Cada año, más de 400 mil ciudadanos estadounidenses se casan con personas nacidas en el extranjero y solicitan la residencia permanente en EE.UU. Los cónyuges de ciudadanos de EE.UU. se consideran "parientes inmediatos" bajo las leyes de inmigración, y están exentos de todas las limitaciones de cuotas numéricas. En otras palabras, el matrimonio con un ciudadanos estadounidense es la vía rápida para obtener la residencia.

Alternativamente, el matrimonio con un residente permanente es muy problemático y generalmente resulta en cónyuges recién casados que viven separados por muchos años. Es necesaria una solución legislativa para este problema.

Si el matrimonio se lleva a cabo dentro de EE.UU.


Si el matrimonio se lleva a cabo fuera de EE.UU.